Fernando Ubiergo le cantó al aborto adolescente

12 diciembre, 2016
Fernando Ubiergo le cantó al aborto adolescente

Especial Pioneros Soho 162

Por Fátima Cárdenas

 

Corrían finales de los años setenta en un Chile gobernado por la dictadura y vigilado por los servicios secretos que buscaban sospechosos de insurgencia por todo el país.Los chilenos vivían en un estado de sitio con unas reglas morales que hoy provocarían miedo al más conservador. Llegar virgen al matrimonio era la regla suprema, el qué dirán era el parámetro a partir del cual se medía la aceptación social, y más de uno se refería a la diversidad sexual como cosa de raros o colipatos. Las madres solteras se ganaban el escarnio público al parir hijos ilegítimos o naturales. Con ese telón de fondo, un joven que solía vestir de blanco y había estudiado Periodismo en la Universidad de Chile cantaba sus canciones en una televisión que aún transmitía en blanco y negro.

Fernando Ubiergo tenía 23 años cuando escribió un tema que con una poética armada de valor se refería al aborto como un hecho presente y latente en Chile y en el mundo entero.Cuando agosto era 21 lleva por título aquella letra que significó un grito en medio de una sociedad acorralada por el miedo y la moralina fundamentalista. Este tema del que se han hecho más de una decena de versiones fue el primero en poner en la palestra de lo público una realidad en la que aún mueren en la clandestinidad adolescentes y mujeres.

 

Se ocultaba en los pilares

de los viejos pasadizos

para esconder el hijo

que pronto le iba a llegar

fue difícil esconder

en un pobre delantal

los tres meses de más.

 

Y salía del colegio

con un siete en la libreta

y en el vientre una cometa

que pronto querrá volar

y se iba a caminar

y se iba a preguntar

por las calles

sin final.

 

 El autor de Un café para Platón concibe la música como una forma de expresar sentimientos, de sugerir la mirada hacia realidades sensibles.Y como lo dijo alguna vez para una entrevista, es un manzano que a lo largo de sus 15 discos ha dado manzanas, quizás unas más dulces que otras, pero manzanas siempre.Cuando agosto era 21 es quizás uno de los frutos menos dulces que dio la pluma de este cantautor que a lo largo de su carrera ha tocado temas incómodos.

Es muy probable que Ubiergo no fuera el primero en desnudar mentes mojigatas, pero sin duda ha sido el que con más sensibilidad y honestidad se ha aproximado al embarazo adolescente, al aborto y a la muerte que sucede cuando las sociedades se convierten en sus propios verdugos.

 

Y se fue donde un cura

quien le dijo era pecado

y muy pronto un abogado le habló de lo legal

y fue el profesor de ciencias

quien le hablo de la inconciencia

de la juventud actual.

 

La vieja y escueta canción de la que hoy hacemos memoria es una de las más clásicas y controvertidas producciones de Fernando Ubiergo, y entre sus reediciones se cuenta la que hizo en 2013 el vocalista Juan Fe, asesorado por el mismísimo Ubiergo, para el programa Mamá a los 15,la primera apuesta del canal chileno TVN para abordar la vida de madres adolescentes.

La Organización Mundial de la Salud reporta que tres millones de muchachas de 15 a 19 años se someten a abortos peligrosos; las cifras son más que incómodas, son espeluznantes y ha sido un trovador novato el que durante años ha puesto el dedo en una herida que, a pesar de que han pasado 30 décadas,aún sigue purgando. La niña del delantal que el artista chileno describe en su canción pervive aún, sigue escondiendo los meses de más, sigue dibujando corazones en papel o en alguna red social, sigue muriendo clandestinamente en frías mañanas.